C. DE S. DE PAPAPLAYA PRESENTA DEFICIENCIAS, En mobiliario e infraestructura.
San Martín. El personal del Centro de Salud I-3 del distrito de Papaplaya realizó grandes esfuerzos antes, durante y después de la inundación, brindando atención eficiente a la población a pesar de contar con poco personal y equipamiento. Aunque el establecimiento es de categoría I-3, su nivel de atención muchas veces equivale al de un hospital I-4.
Frank Lenin Aguilar Flores, jefe de la Micro Red de Papaplaya, informó sobre las múltiples carencias que enfrenta el centro de salud. Destacó que, desde hace más de 10 años, las autoridades no han implementado mejoras en el mobiliario, lo que ha dejado camillas deterioradas, sillas de ruedas inoperativas, camas insuficientes y gabinetes en mal estado para el almacenamiento de insumos. A pesar de estas limitaciones, el personal continúa brindando el servicio con esfuerzo y compromiso.
Aguilar Flores también enfatizó la necesidad urgente de contratar más profesionales de la salud, como obstetras, enfermeros y un médico estable, ya que actualmente solo cuentan con un médico de SERUMS, lo que dificulta la atención de calidad.
Además, el centro de salud tiene bajo su responsabilidad seis anexos en el distrito de Papaplaya y dos en el distrito de Porvenir Pelejo, así como varios botiquines comunales que atienden a la población en situaciones de emergencia, como desastres naturales.
La infraestructura del centro de salud tiene 60 años de antigüedad y presenta serias deficiencias. Existe un proyecto de renovación que se encuentra en proceso para su adjudicación y posterior ejecución, el cual depende del Gobierno Regional.
Finalmente, Aguilar Flores hizo un llamado a las autoridades para fortalecer la promoción y prevención de la salud tras la inundación que afectó al Bajo Huallaga. Aunque hasta el momento no se han registrado casos de dengue en la zona, sí han aumentado las infecciones respiratorias y otras enfermedades relacionadas con el desastre. (GUTI)